Claves para un envejecimiento activo

Bienestar físico, social y mental, pilares del envejecimiento activo

todos nos gustaría tener la misma apariencia a los 70 que a los 25. Pero lo cierto es que, sumar años, también implica sumar arrugas, canas y, quizá, algún kilo de más. Es inevitable. Lo que sí depende de nosotros es que este proceso sea lo más armónico y saludable posible. Podemos dejar que los años pasen y, con ellos, nuestra salud física y mental o, por el contrario, podemos tomar cartas en el asunto y apostar por un envejecimiento activo.

Pero, ¿qué es el envejecimiento activo?

Aunque son muchos los profesionales y entidades que han explicado qué es el envejecimiento activo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) es la que ha ofrecido una definición más completa de este concepto.

Para esta institución, envejecimiento activo es “el proceso por el que se optimizan las oportunidades de bienestar físico, social y mental durante toda la vida, con el objetivo de ampliar la esperanza de vida saludable, la productividad y la calidad de vida en la vejez”.

Por tanto, para sumar años de forma activa y saludable no sólo deberíamos cuidarnos a nivel físico, sino también a nivel cognitivo y social.

 

No sólo deberíamos cuidarnos a nivel físico, sino también a nivel cognitivo y social

 

¿Qué pautas seguir para conseguirlo?

1. Comer de forma saludable

Alimentarse correctamente es imprescindible a lo largo de toda nuestra vida pero, más aún, cuando entramos en la tercera y los achaques asociados a esta etapa de la vida empiezan a asomar.

Y es que, llevar una dieta saludable, no sólo nos ayudará a evitar enfermedades como el colesterol, la diabetes, la hipertensión y otras muchas relacionadas con el sobrepeso y la obesidad. También, será imprescindible para mantener nuestros huesos y articulaciones fuertes y para mantener nuestro cerebro y memoria en buen estado.

Y, ¿qué alimentos no pueden faltar para llevar un envejecimiento activo? Las frutas, las verduras, el pescado azul, la carne blanca, los frutos secos y los huevos son indispensables para nuestra salud física y mental. Lo son por las vitaminas y nutrientes que aportan a nuestro organismo y, también, porque nos ayudan a producir otros como el colágeno, tan importantes para fortalecer articulaciones y huesos.

Por el contrario, productos como el azúcar, la bollería, la comida precocinada y el alcohol, deberán desaparecer de nuestra dieta o reservarse para ocasiones especiales.

2. Realizar ejercicio físico

Con la edad, no sólo perdemos firmeza. También, agilidad y fuerza. Ante la falta de agilidad, muchos mayores optan por acomodarse y dejar de caminar y realizar ejercicio físico. Sin embargo, es en estos casos cuando más necesitamos movernos y mejorar nuestro estado físico.

Caminar diariamente, realizar ejercicio de bajo impacto como la natación o el pilates y, si una lesión o una enfermedad nos impiden entrenar, mantener brazos y piernas en forma serán claves para un envejecimiento activo.

En Teyder disponemos de pedaliers de ejercicios como el 1719 CM o el 1720 CM, especialmente pensados para mover y fortalecer las extremidades superiores como las inferiores.

 

 

3. Cultivar las relaciones sociales

Es tan perjudicial para nuestra salud fumar y alimentarnos de comida basura como dejar a un lado las relaciones sociales y vivir en soledad.

Si queremos apostar por un envejecimiento activo deberemos nutrirnos de buenos alimentos, pero también de buenos momentos. Hablar con vecinos y conocidos de forma diaria, quedar con los amigos y con miembros de la familia lo más a menudo que nos sea posible y participar en actividades que nos estimulen y nos hagan sentir arropados es clave para un envejecimiento activo.

Si no disponemos de una red social amplia, apuntarnos a talleres que nos resulten de interés o a un gimnasio puede ser una buena idea.

También, disponer de scooters. Serán muy útiles para aquellas personas que hayan perdido movilidad y que requieran de una ayuda extra para poder disponer de autonomía y cultivar las relaciones sociales.

En Teyder, contamos con Scooters ligeras, cómodas y que aportan libertad a aquellas personas que no quieren renunciar a su vida social por las limitaciones físicas.

 

Es tan perjudicial para nuestra salud fumar y alimentarnos de comida basura como dejar a un lado las relaciones sociales

 

4. Permanecer en continuo aprendizaje

Durante los primeros 25 o 30 años de nuestra vida no paramos de estudiar y aprender cosas nuevas. Sin embargo, cuando sobrepasamos la barrera de los 40, las obligaciones familiares aumentan y el tiempo de lectura y formación disminuye. Y esto, como podréis imaginar, no sólo pasa factura a nuestra capacidad para memorizar nuevos conceptos, sino a nuestra memoria en general.

Una de las claves para un envejecimiento activo es permanecer en continuo aprendizaje. No decimos que debáis estudiar un nuevo idioma o profesión, pero sí realizar actividades como leer y realizar juegos de lógica o pasatiempos que supongan un reto mental. También, como hemos dicho anteriormente, mantener activas nuestras relaciones sociales y nuestro cuerpo.

 

En Teyder estamos especializados en ayudas técnicas para un envejecimiento activo. ¿Necesitas que te aconsejemos? Contacta con nosotros y te ayudaremos